Selección
del tema
Búsqueda
de información
Elaboración
de un bosquejo
Redacción
de un borrador
Revisiones
Redacción
definitiva
1.-
Selección del tema.
Puede
tratarse de un tema que te hayan pedido desarrollar... Si no es así, elige
redactar sobre algún asunto de tu interés.
2.-
Búsqueda de información.
Para
informar sobre un hecho, la técnica de las ocho preguntas es muy efectiva:
Hazte las siguientes preguntas y contéstalas:
¿qué?
¿quién?
¿dónde?
¿cuándo?
¿por
qué?
¿cómo?
¿cuál?
¿cuántos?
La
técnica de los siete imperativos es muy útil para todo tipo de escritos:
Descríbelo:
¿cómo lo ves, sientes, hueles, tocas o saboreas?
Compáralo:
¿a quién se parece o de qué se diferencia?
Relaciónalo:
¿con qué se relaciona?
Analízalo:
¿cuántas partes tiene?, ¿cuáles?, ¿cómo funcionan?
Aplícalo:
¿cómo se utiliza?, ¿para qué sirve?
Arguméntalo:
¿qué se puede decir a favor o en contra?
Conclúyelo:
¿qué conclusiones sacas?
Para temas en general, la técnica hazte todas
las preguntas que se te ocurran es muy efectiva. Por medio de un buen número de
preguntas, generas un cuestionario para buscar luego las respuestas. Por
ejemplo: (Del Río, 1993:5):
Porque
¿qué
es?
¿cómo
es?
¿para
qué sirve?
¿cómo
se administra?
¿cuánto
mide?
¿qué
le hace falta?
¿es
seguro?
¿otros
usos?
¿dónde
está?
¿instalaciones?
¿quién
lo mandó construir?
¿cuándo
se construyó?
¿cómo
es en relación con otros?
¿cuánto
se gasta en su mantenimiento?
¿por
qué es importante tenerlo?
La
técnica elige dos o tres términos clave es útil para cualquier clase y tamaño
de escritos. por ejemplo:
Luis
trabaja como guía turista: su trabajo es estimulante, pero agotador.
Palabras
clave: estimulante y agotador.
Estimulante:
Viaja
mucho
Cuenta
con 10 años de experiencia
Conoce
muchos lugares
Trata
con mucha gente importante
Adquiere
mucho acervo
Domina
varios idiomas
Gana
mucho dinero
No
tiene horario fijo
Agotador:
No
tiene tiempo libre
Trabaja
toda la semana
Tiene
que estar alegre y sociable todo el tiempo
No
cuenta con tiempo para formar una familia
Debe
estar disponible las 24 horas del día cuando está guiando a un grupo
Redacción:
Luis
es un excelente guía turista con diez años de experiencia. Conoce los cinco
continentes por lo que su acervo es muy amplio y culto. No hay lugar del
planeta que no haya visitado cuando menos una vez. Ha tenido que aprender
varias lenguas y, por consecuencia, es un conversador muy ameno por lo que todo
tipo de personas de alto nivel intelectual y cultural buscan su compañía.
Por
otro lado, no le queda tiempo para cultivar una vida privada... También se
siente agotado, ya que casi no descansa y siempre tiene que estar disponible y
presentable y, además, debe mantener una perenne actitud positiva y lucir una
eterna sonrisa.
La
técnica lluvia de ideas dura pocos segundos o minutos, durante los cuales, el
autor se dedica solo a reunir información para el texto. Se sumerge en la
piscina de su memoria y de su conocimiento para buscar todo lo que le sea útil
para la ocasión.
Consejos
para la lluvia de ideas:
Apúntalo
todo, incluso lo que parezca obvio, absurdo o ridículo. ¡No prescindas de nada!
Cuantas más ideas tengas, más rico será el texto. Es posible que más adelante
puedas aprovechar una idea aparentemente pobre o loca.
No
valores las ideas ahora. Después podrás recortar lo que no te guste. Concentra
toda tu energía en el proceso creativo de buscar ideas.
Apunta
palabras sueltas y frases para recordar la idea. No pierdas tiempo escribiendo
oraciones completas y detalladas. Tienes que apuntar con rapidez para poder
seguir el pensamiento. Ahora el papel es solo la prolongación de tu mente.
No
te preocupes por la gramática, la caligrafía o la presentación en este momento.
Nadie
más que tú leerá este papel.
Juega
con el espacio del papel. Traza flechas, círculos, líneas, dibujos. (Cassany,
1999: 63).
Cuando
no se te ocurran más ideas, relee lo que has escrito o utiliza una de las
siguientes técnicas para buscar más.
La
técnica de escritura libre o automática consiste en ponerse a escribir de
manera rápida y constante apuntando todo lo que venga a la mente en ese momento
sobre el tema que escribimos, o sobre otros aspectos relacionados con él. Hay
que concentrarse en el contenido y no en la forma, valorar la cantidad de texto
más que la calidad; y, sobre todo, no detenerse en ningún momento. Se
recomienda empezar por sesiones de diez minutos, que pueden llegar hasta veinte
o treinta, con la experiencia.
Es
muy útil para generar ideas y superar bloqueos. El texto resultante tiene
muchas deficiencias que se corregirán al desarrollar la redacción y reescribir
la versión final.
La
técnica frases empezadas: es bastante más concreta que la de lluvia de ideas.
Sirve para orientar la redacción.
Lo
más importante es...
Tengo
que evitar que...
Es
necesario que no olvide que...
No
estoy de acuerdo con...
Me
gustaría...
Opino...
La
razón más importante es...
Quiero...
La
técnica de mapas y redes:
Los
mapas (de ideas, mentales, o denominados también árboles o ideogramas) son una
forma visual de representar nuestro pensamiento. Consiste en dibujar en un
papel las asociaciones mentales de las palabras e ideas que se nos ocurren en
la mente. (Cassany: 1999, 58).
GRÁFICO
Escoge
una palabra nuclear sobre el tema que escribes y apúntala en el centro de la
hoja, en un círculo. En seguida, anota todas las palabras que asocies con ella
y circúlalas. (Cassany, 1999: 59). El procedimiento dura unos cuantos minutos.
Luego, anota cada palabra como encabezado y escribe todas las que se te ocurran
que tengan relación con la palabra principal. El papel se convierte en la
prolongación de tu mente y en un buen material para iniciar la redacción. Elige
el punto de vista desde el que vas a abordar tu texto.
Finalmente,
si tomas en cuenta cada uno de los aspectos anteriores, podrás redactar con
facilidad un escrito sobre “Educación Superior” o sobre “El mar”, etcétera.
3.-
Elaboración de un bosquejo
. Una vez que tengas la información, organízala:
Determina
cuál es la idea principal o tema.
Ordena
las demás ideas de acuerdo con su importancia, de mayor a menor.
Expresa
cada idea con enunciados claros.
Organiza
el texto.
4.-
Redacción de un borrador. Elabora un primer intento de redacción.
5.-
Revisiones. En un proceso eficiente de revisión se debe tomar en cuenta lo
siguiente:
Sirve
para mejorar globalmente el texto.
Afecta
a fragmentos extensos de texto, las ideas principales y la estructura.
Pueden
surgir nuevas ideas.
El
cambio de un término o palabra puede motivar a rehacer la estructura de toda
una frase o párrafo.
6.-
Redacción definitiva. Después de efectuar una última revisión, puedes elaborar
el texto definitivo. Todavía recomiendo una última revisión después de poner
distancia temporal; es decir, que conviene dejar a un lado el texto definitivo
por un tiempo determinado -según la urgencia que se tenga de presentarlo-, y
volver a efectuar otra revisión antes de darlo por terminado,
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